
Iniciado por
naxolas
.hola colegas...les comento que nunca he utilizado esta técnica, se ve muy interesante, pero se las pondre tal y como sale...(osea copiar/pegar xd) saludos a todos y buenos humos.
Me ha dado por bautizar esta técnica como RIB en inglés (Right, I Burned it) o SLQ en castellano, que quiere decir: "SI, la quemé"... Algunos sospecharéis de que vá, ya por el nombre. El caso es que tengo la manía de acercar al máximo los focos a las plantas, normalmente no hay problema si estás presente en caso de subida ambiental de temperatura: simplemente subes los focos y en paz. Pero sucedió que un fin de semana me pilló fuera un subidón brutal de temperatura y al volver me encontré con la desagradable sorpresa de que se me habían chamuscado todas las puntas principales en floración, secas en la planta, vamos, torradas que se dice.
Con la moral por los suelos, me dediqué a cortarlas todas (las puntas) con la esperanza de que aunque con la penalización en tiempo correspondiente por stress, mis niñas engordarían por abajo y ganaría en cogollos laterales como consuelo. El caso es que me dejé dos sin podar y... Al día siguiente estaban igual, pero me dije: "vamos a dejarlas ahí, total..." así que me limité a limpiar de hojarasca y kemao....
Al cabo de una semana, mientras controlaba las plagas con la lupa, me pareció ver, y sí, allí estaban, como unas bolitas en formación en la base de donde antes aparecían los cálices. Pensaba que en el colmo de los males se me estaban masculinizando, así que al día siguiente tocaría eliminarlas, una vez verificada la situación. En este caso, la sorpresa vino cuando antes de cortar y ya con una lupa de 100X, pude ver que lo que parecían flores macho eran en realidad infinidad de minúsculos cálices con diminutos pistilos y sus tricomas y todo... Aquello tenía buena pinta, como posteriormente se demostró. La parte superior del quemado murió, pero justo debajo se formaba una bola de flores que iba creciendo cada día, hasta llegar a formar un denso y pesado cogollón que superó a todo lo visto hasta ese momento...
Posteriormente, en el siguiente cultivo me propuse tipificar y refinar la técnica con los siguientes resultados, que explican como realizarla con éxito en el 100% de los casos y que paso brevemente a detallar, pues realmente es muy simple.
En este caso, la técnica se aplica en floración, ya sea en plantas de semilla o en clones, en el momento de la etapa pico, esto es, entre los 30 y los 45 días según variedades, desde la aparición de las primeras preflores a 12/12. En ese momento, en cual ya debería haber resina y el cogollo principal esta tomando forma, tomamos un mechero y tras pedir disculpas a Shiva, procedemos a quemar los pistilos e incluso la punta de los cálices. Y ya está.... ;-)
La explicación de su funcionamiento es la misma que para la FIM, pero con matices. En este caso, también aprovechamos un momento de cambio metabólico con la consiguiente concentración de células madre en las zonas sensibles, pero existe la diferencia de que al estar la planta ya en floración y con todos los niveles hormonales disparados, la especialización es mucho más alta de forma que no llega a generarse esa producción celular indiscriminada semejante a un cáncer, sino que ésta inmediatamente se centra en la fabricación de órgano sexual, es decir, cálices y flores. Esto además se ve potenciado por el hecho de que al realizar la RIB o SLQ además del órgano sexual eliminamos las pequeñas hojitas y ramitas que aún crecen entre los cálices, de forma que cuando el sistema se estabiliza, las señales hormonales indican a la planta el comienzo de la senectud, con lo que sólo se producirán flores a partir de ese momento.