Deimos es la excepción de las autoflorecientes, un portento de la naturaleza que hace palidecer al resto de variedades por la elevada producción que ofrece, lo que la convierte en la más fructífera del mercado.
Esta variedad tiene entidad por sí misma, porque aunque es autofloreciente no se parece a ninguna de las variedades existentes, es más, ninguna le hace sombra, tanto en el plano metafórico como en el físico, porque alcanza un gran volumen.
Deimos es una variedad deseosa de expandirse, es como un girasol cannábico que intenta llegar al cielo, por lo que no sólo ramifica de una manera desorbitada sino que estos brazos verdes están llenos de cientos de hojas, que posteriormente compartirán espacio con numerosos cogollos.
Deimos engloba en sí misma el concepto de producción cannábica, porque esta variedad puede producir hasta 200 gramos por planta, aunque la media se sitúa en torno a 100 gramos. De este modo, se convierte en sinónimo de producción colosal.
Esta planta implica una garantía para todo tipo de cultivadores, desde el novato hasta el experto, porque no es una variedad que exija cuidados especiales, con proporcionarle gran cantidad de alimento y luz, ya se artificial o solar, crece y florece feliz, perlándose de tricomas ambarinos y aromáticos, que desprenden un olor afrutado que impregna todo el entorno.
Posee matices picantes y un sabor dulce a resina, mezclado con toques frutales y un marcado carácter propio. Deimos transmite paz, puesto que provoca un efecto físico confortable y relajado, ideal para la abstracción y meditación.
Deimos está avalada por un trabajo exhaustivo para lograr la variedad autofloreciente más productiva del mercado, y esto se ha conseguido a través de ocho cruces entre la mejor autofloreciente con una planta Northern Light, de manera que se ha logrado encontrar la combinación perfecta de producción y calidad en los cogollos, dado que los que brotan en Deimos están compactados como una pelota de golf y en algunos casos alcanzan incluso su tamaño.
Esta es una planta muy manejable porque alcanza un tamaño que oscila entre los 80 y 120 centímetros de altura, lo que la hace idónea para todo tipo de espacios tanto en interior como en exterior, ya que dada su discreción escapa de la mirada de curiosos y ladrones. En cualquier caso, el cultivador quedará plenamente satisfecho con esta variedad, ya que ofrece una producción sin parangón y una gran potencia, lo que la convierten en una de las variedades con mejor proporción y más rentable. Sin duda es una apuesta segura.
La gran calidad que ofrece esta variedad es tan elevada, que hace pensar que no es autofloreciente, por lo que el cultivador tiene lo mejor de ambas clases, la independencia del fotoperiodo de las automáticas, y la potencia y producción de las que no lo son. Sin embargo, el que Deimos sea así, no es fruto de la casualidad, sino del trabajo duro de Buddah Seeds que trabajó durante dos años cruzando una planta normal de Northern Lights con una autofloreciente hasta ocho veces, con único objetivo: Encontrar a Deimos.




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