Me gustaría compartir esto con vosotros, por si alguien está interesado en una visión alternativa sobre el cáncer.
»El cáncer es unaespecie de secuestro del cuerpo. Segúnel ayurveda todos los hombres poseemos una fuerza llamada ahamkara, que nos provee de identidad y une el espíritu, la mente yel cuerpo. El vigor de esta fuerza unificadora es vital para la salud delindividuo. Hay distintos factores que pueden dañar y debilitar ahamkara como son una prolongada exposicióna una fuerte contaminación, intoxicación química o radiactiva, indigestióncrónica o un trauma emocional fuerte –normalmente la pérdida de un ser querido–.Cualquiera de estas amenazas, o varias a la vez, pueden desencadenar una tumoraciónmaligna. Pero es necesario otro requisito para el desarrollo del cáncer, ya quedeben fallar dos patas de la mesa para que ésta se caiga. Por un lado debehaber un debilitamiento de ahamkara–como se ha comentado– que propiciará un deterioro en el sistema inmunológico y,por otro, debe haber integrada una subpersonalidad cancerígena. Las personastendemos a crear subpersonalidades para enfrentarnos a los varapalos de la vida.Y este mecanismo, en principio, es bueno y necesario. Pongamos el ejemplo críticode la madre que pierde en un aborto a su hijo y desarrolla una subpersonalidaddetractora para enfrentarse al trauma, basada en: «ha sido culpa mía, hefracasado, algo he hecho mal, he matado a mi niño, no me merezco disfrutar nivivir». Las subpersonalidades no tienen por qué llevar una lógica racional, nimucho menos, pero se las identifica porque nacen a partir de un trauma, cambiana la persona drásticamente empeorando sus relaciones afectivas y es necesariaterapia para reintegrar dicha subdivisión rebelde del ser –pues ya no es váliday debe regresar a la matriz original del “yo”–. Se dice que la caída delsistema inmunológico por el debilitamiento de ahamkara durante un lapso prolongado de tiempo prepara la tierradel cáncer, y un trauma indigesto para el ser con su consiguientesubpersonalidad, siembra la semilla. Una vez que ahamkara está herido de muerte: la fuerza que dota de identidad alyo se diluye, la unión entre espíritu y cuerpo se quiebra y es cuando elsistema inmunológico tira la toalla para ceder el poder a la subpersonalidad suicidaque ha generado el trauma que propicia el cáncer –una distorsión del yo quepretende poner fin a la vida–.
»Entonces, paracombatir esta enfermedad se deben luchar dos batallas: por el cuerpo y por elalma. El necesario primero que el cuerpo restablezca una digestión adecuada ylimpiar las toxinas acumuladas por las vías sudoríparas, linfáticas y digestivas.Esto se puede conseguir gracias a ejercicio, plantas y aceites depurativos,masajes que reactiven nuestro sistema linfático y circulatorio y, sobre todo,llevar una dieta pulcra –de la cual hay que eliminar cualquier alimento que nosea perfectamente digestivo–. Para este último propósito hay extensos tratadosayurvédicos sobre la clasificación de cada alimento y cómo obra en cadaindividuo según su determinada constitución –el conocimiento en el ayurvedasobre este punto en concreto es inigualable–. La segunda batalla que se debelibrar es la más complicada: consiste en identificar a la subpersonalidaddañina y reintegrarla para hacerla desaparecer. Es sumamente complicado conseguirlosi no se trabaja en ello con gran dedicación y honestidad dentro de uno mismo;y el protagonista será el propio paciente. Son muchos los casos, y esto no debedesalentar, que no es fácil detectar la desviación de la personalidad en unomismo. Pero deja huellas muy características. Como se ha descrito, nace de untrauma y tiende a cambiar paulatinamente al individuo, de forma negativa, paraconvertirlo en una persona que es propensa a aislarse, sufrir soledad aunqueesté acompañada, perder su identidad y motivaciones, no comunicarse y sentirseincapaz de hablar sobre el trauma que detonó la subpersonalidad. Sentimientosmuy dañinos como ira, frustración, abandono y envidia suelen ser clarasconsecuencias del estado de subsistencia que deviene de la adquisición de lasubpersonalidad. Hay sabios que definen esta personalidad dañina como un espía,que es formado en tiempos de guerra, sigue su curso mortal una vez acabado elconflicto y acaba trabajando fuera de control por su terrible cuenta, olvidandopara qué fue creado y el propósito original de su existencia; a este espía nohay que pretender matarlo, sino “hacerlo entrar en razones” y que sea “él mismo”el que se entregue. Estaremos en el buen camino cuando descubramos nosotrosmismos que el monstruo saca las uñas al acercarnos a él, pues no dejará suestela de asesinatos fácilmente; se rebelará y luchará hasta el final.
»Resumiendo, todoenfermo de cáncer, según el ayurveda, debe reinventarse y hacer un análisis muyprofundo y exclusivo sobre sus dos indigestiones: la del cuerpo –alimentación perniciosa–y la del alma –traumas–; analizando causas y consecuencias de ambas. Sólo eneste caso revitalizará ahamkara e iradesintegrando la desesperación celular y del ser que deriva en metástasis.

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Para mí este tipo de textos son (o deberían ser) directamente delictivos, porque llevan a una muerte segura a un enfermo de cáncer al hacerle abandonar su tratamiento y arrojarse a esto. La peor cara del magufismo, el magufismo médico.
. Hay que sacar tajada de ello o estar muy desesperado para dar cabida a unos CUENTOS que en 4000 años no han echo nada, frente a la medicina basada en la evidencia científica, la cual en menos de 200 años ha casi duplicado nuestra esperanza de vida. Y me refiero solo a la esperanza de vida por que otros marcadores como la calidad de la misma son más complicados de acotar.
Es cuestión de emplear todo lo posible cuando haya una enfermedad. El texto en ningún caso dice que haya que dejar de lado nada. En cambio, siendo un poco inteligente y pragmático, sí se puede llegar a la conclusión que ADEMÁS de seguir un tratamiento clínico corriente, se puede mejorar la alimentacion y seguir una psicoterapia (que nunca estará de más en un momento delicado). Los pájaros son listos porque escogen el sur en invierno y el norte en verano. Así creo que hay que obrar, en mi opinión: saber cuando volar de un sitio al otro sin descartar ninguno.
o tampoco...??
esto es posible?????? sí, sí...
Te aconsejaría que dejes tus miedos en casa y te des una vuelta por el mundo para descubrir que hay otras formas de hacer las cosas, y que el mundo no se acaba por ello. Recuerda... los pájaros... de norte a sur...
Y qué es tomar una infusión de corteza de sauce? Tomar un remedio de la abuela? O tomar una disolución farmacológica con ácido salicílico? 
