-
"Abuelas cultivadoras", a favor de la despenalización de la marihuana personal
A la edad de pasear a sus nietos no tienen problemas en fumarse un porro con los que ya son más grandes. Defienden el proyecto de ley que trata el Congreso y lo cuentan con detalle.
Como en la obra Más respeto, que soy tu madre donde el abuelo de la familia fuma porros de marihuana terapéuticos junto a su nieto adolescente, Ernes es la abuela que habla y comparte información sobre cannabis con los suyos.
“Hace un poco más de diez años, comencé a leer mucho sobre el tema en Internet. Leí que ayudaba a la relajación y a disminuir los dolores de hueso. Las primeras semillas que llegaron a mis manos fueron un regalo, ni recuerdo quién me las dio. Cultivé y llegué a tener más de 40 plantines”, dice.
Nunca antes había consumido ningún tipo de droga o estimulante. Ernes tiene ahora 71 años, vive en una casa con un patio lleno de plantas bien cuidadas en la localidad bonaerense de Caseros. Es una mujer activa: hace zapateo americano, rap, estudia Historia del Arte Argentino en la Universidad de Caseros y trabaja en la rotisería de su hija.
Las paredes de su comedor están decoradas por fotos familiares; en varias de las imágenes se la ve con sus nietos junto a la planta de marihuana, aunque en la actualidad prefiere no tener en su casa por miedo a la policía. Ernes no fuma la marihuana, sino que hace un extracto que se consume en gotas o bien hace té de cannabis. “Consumo poco pero en meses noté mejorías. Cada uno tiene libre albedrío. Yo no aliento al consumo pero prefiero que mis nietos puedan venir a mi casa y fumarse conmigo un porro sin esconderse”, cuenta sin vueltas, acompañada por uno de sus siete nietos.
Esta semana comenzó el debate sobre la despenalización del consumo de drogas y Ernes, que se define como “fanáticamente protectora de la juventud”, se muestra a favor. “Es un avance a nivel social, humano y personal. Hay jóvenes que por tener plantas están presos como si fueran delicuentes. Con la nueva ley no se los tratará así. En caso de que sean adictos deberían tratarlos como tal, pero no implica que todos los que cultiven lo sean”.
Además sostiene que “es una mano de salvación, porque si mi nieto puede tener sus plantas no irá al narcotraficante a comprar porquerías”. Sin vueltas, Ernes le contó a su médico su hábito: no le dio ninguna opinión pero los estudios demuestran buena salud. “Siempre tomé en serio este tema y lo hablé con mi familia, algunos no me lo celebran pero me respetan. El tabú no es positivo en ningún orden”, resume.
Otras. Ernes no es la única. También hay abuelas que no fuman pero sí ayudan a sus nietos en el cuidado de las plantas, como la de César que compró un brote y su abuela se dedicó a regarla, cuidarla del sol y hacerla crecer. Ella ama las plantas y no discriminó a la cannabis sativa.
Otra historia es la de Mónica Dell´Aquila: hace doce años que cultiva y, a sus 61, lleva la mitad de su vida fumando marihuana. Vive en González Catán, en una casa con un amplio fondo donde tiene su cosecha que administra para consumir todo el año. Aunque asume el tema sin tapujos, baja la voz al mencionar las palabras porro o marihuana en público. Si bien no tiene hijos, se reúne con sus sobrinos y hermanos para fumar. “Regalo plantines y siempre compartimos buenos momentos en familia.
Pero no es cierta la publicidad sobre que la marihuana da creatividad e inteligencia”, dice. “Hay jóvenes que ya tienen características que los hacen probar todo tipo de droga, pero no es que la marihuana te lleva a eso. Tenemos que ayudar a quien necesite ayuda. Yo no me voy a morir hasta verla legalizada, porque no falta mucho”, concluyó.
Fuente: Perfil
-
Los siguientes 4 Usuarios dan las gracias a ngr75 por este Post:
Berny77 (22/06/2012), LevanteRock (11/06/2012), Marcus Fenix (12/06/2012), skywalker (11/06/2012)
Etiquetas para este Tema
Permisos de Publicación
- No puedes crear nuevos temas
- No puedes responder temas
- No puedes subir archivos adjuntos
- No puedes editar tus mensajes
Reglas del Foro