* El uso de drogas intravenosas y la coinfección por el VHC reducirían la esperanza de vida de las personas con VIH

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* Promover terapias de deshabituación y favorecer un rápido acceso a los nuevos fármacos contra la hepatitis C serían estrategias capaces de disminuir el impacto de estas condiciones en la población con VIH

* Francesc Martínez - 06/07/2015

* Según un estudio publicado en Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes, las personas con VIH usuarias de drogas intravenosas y aquellas coinfectadas por el virus de la hepatitis C (VHC) verían significativamente reducida su esperanza de vida. Aunque se trata de dos condiciones que concurren con frecuencia en la población con VIH española –por las características que tuvo el inicio de la epidemia de la infección por VIH en nuestro entorno– cada una de ellas afectaría de forma independiente a la esperanza de vida.

* Aunque es bien conocido el efecto negativo del uso de drogas intravenosas y de la infección por VHC sobre la esperanza de vida, no se trata de un efecto bien cuantificado ni en la población general ni al valorarlo en únicamente las personas con VIH. Varios estudios han mostrado que la progresión de la hepatitis C es más rápida en personas con VIH y que el uso de drogas intravenosas puede interferir en el correcto seguimiento del tratamiento antirretroviral, por lo que los autores del presente estudio consideraron muy interesante poder cuantificar el impacto de estas dos condiciones sobre la esperanza de vida de las personas con el virus de la inmunodeficiencia humana.

* Para ello, investigadores de la Universidad de Bristol (Reino Unido) analizaron los registros clínicos de más de 32.700 personas con VIH de 16 cohortes norteamericanas y europeas que habían iniciado su tratamiento antirretroviral entre los años 2000 y 2009.

* El 70% de los participantes eran hombres, la mayoría en el rango de edad comprendido entre los 30 y los 49 años. La mediana del recuento de CD4 en el momento de inclusión era ligeramente superior a las 200 células/mm3 y casi una cuarta parte de los participantes había recibido diagnóstico de sida antes de comenzar el tratamiento antirretroviral.

Un total de 3.374 de las personas incluidas tenía historial de uso de drogas intravenosas (el 10% del total, el 62% de aquellas con VHC y solo el 2% de aquellas que no tenían VHC).
Hasta 4.630 de los participantes tenían VHC, lo cual representaba el 14% del total de participantes y el 85% de los usuarios de drogas intravenosas.
Tras ajustar los resultados en función de la edad, el sexo, los niveles de CD4 basales, el historial de sida y la carga viral del VIH, los investigadores compararon las tasas de mortalidad de las personas usuarias de drogas intravenosas con las de aquellas que no utilizaban este tipo de drogas y las de las personas coinfectadas por VIH y VHC con las de aquellas únicamente infectadas por VIH. El período de seguimiento analizado fue de 3 años.
Un total de 1.116 participantes (el 3,4%) fallecieron durante el seguimiento del estudio.
Los usuarios de drogas intravenosas presentaron una tasa de mortalidad más de dos veces y media superior a la de quienes no usaban dicho tipo de drogas (cociente de riesgo ajustado [CRa]: 2,71). Dicho efecto se vio atenuado al excluir a aquellas personas con VHC del análisis (CRa: 1,57)
Sin embargo, globalmente, las personas coinfectadas por VIH y VHC presentaron una tasa de mortalidad muy superior a la de los monoinfectados (CRa: 2,65). Como en el caso anterior, el riesgo se redujo al excluir a los usuarios de drogas intravenosas, aunque de forma menos importante que en el caso anterior (CRa: 2,04).
Esta mayor mortalidad asociada al uso de drogas intravenosas o a la coinfección por VHC se mantuvo en la práctica totalidad de las causas de muerte específicas. Ambas condiciones aumentaron notablemente el riesgo de muerte por causas hepáticas (10 veces el uso de drogas intravenosas y 14 la coinfección por VHC).
Tras ajustar los resultados en función de la presencia o ausencia de VHC, las personas usuarias de drogas intravenosas presentaron un riesgo de fallecimiento especialmente elevado por problemas a nivel del sistema nervioso central, de tipo respiratorio o por violencia.
Los resultados del presente estudio muestran el elevado impacto que la coinfección por VHC y el uso de drogas intravenosas tienen sobre la esperanza de vida de las personas con VIH.
Estudios como el presente ponen de manifiesto la importancia de buenos programas de reducción de daños y de deshabituación –en lo relativo al efecto del uso de drogas intravenosas sobre la esperanza de vida de las personas con VIH– y la de facilitar el rápido acceso de las personas con VIH y VHC a los nuevos tratamientos contra el VHC, ya que en estas personas la enfermedad hepática progresa de forma particularmente rápida y, por ello, su efecto sobre la esperanza de vida es superior al que tiene en personas monoinfectadas por VHC.
Fuente: HIVandHepatitis / Elaboración propia
Referencia: May MT, Justice AC, Birnie K, et al. Injection Drug Use and Hepatitis C as Risk Factors for Mortality in HIV-Infected Individuals: The Antiretroviral Therapy Cohort Collaboration. Journal of Acquired Immune Deficiency Syndromes 69(3):348-354. July 1, 2015.



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