La doble trampa de las drogas

Una encuesta muestra que aumenta en España la tolerancia hacia las sustancias adictivas y baja la percepción de riesgo

ANA B. VILLANUEVA - Barcelona
EL PAÍS - 11-10-2005

¿Acaso no sabemos que las drogas consumen a quienes caen en ellas? Sí que lo sabemos, pero buena parte de la sociedad parece no tenerlo claro y vive en una gran paradoja. Por un lado se sabe y se dice que las drogas son perjudiciales y que amenazan nuestra salud, pero al mismo tiempo, mucha gente cree que no hay para tanto y justifica su consumo, siempre que sea vinculado al ocio. El hecho de que uno de cada tres ciudadanos crea que la droga aporta algún beneficio a quien la consume o que cuatro de cada cinco crean que es muy fácil conseguirla indica hasta qué punto la baja percepción del riesgo y la facilidad de acceso están agravando en estos momentos el problema. Esta es una de las aportaciones más relevante del estudio La percepción social de los problemas de drogas en España 2004, realizado por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD).

La sociedad española se ha acostumbrado a convivir -en mayor o menor medida-con las drogas y éste es uno de los factores que más preocupan a Eusebio Megías, psiquiatra y director técnico de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD). "La gravedad de un problema no tiene que ver muchas veces con su realidad objetiva, sino con la que le atribuye la ciudadanía", dijo Eusebio Megías el pasado viernes en el Colegio Oficial de Médicos de Barcelona al presentar el estudio. "Y si la población no es consciente de la amenaza que representan las drogas y no las considera un problema grave que hay que atajar, difícilmente se conseguirá frenar el consumo y evitar sus efectos devastadores".

Le acompañaba José María Fábregas, director médico del Centro de Investigación y Tratamiento de Adicciones (CITA), que celebra su 25 aniversario. Ambos psiquiatras explicaron los aspectos más relevantes del estudio, realizado a partir de 1.700 entrevistas a personas entre 15 y 65 años de todas las posiciones sociales y en todo el territorio español. Les preocupa el aumento del consumo de drogas y el hecho de que la sociedad se muestre cada vez menos menos crítica ante ellas. Tanto es así que uno de cada cuatro españoles no concibe una sociedad sin drogas y el 25,8% son contrarios a considerarlas peligrosas o a que se adopten medidas estrictas contra su consumo. Tanto Megías como Fábregas insisten en la necesidad de abrir un debate social para tratar de crear un modelo de aproximación más maduro y acorde con la realidad.

El estudio muestra algunos indicadores muy preocupantes. Por ejemplo, cada vez hay más consumidores que creen que a ellos no les afectan los efectos nocivos de las drogas, que ése es un problema que tienen otros consumidores, pero no ellos. También creen que son capaces de controlar la adicción, cuando en realidad no es así. Y que las drogas se consumen por diversión. "Erróneamente se cree que si se consume por diversión y en tiempo de ocio", aclara Fábregas, "no se corre ningún riesgo. Es más, se considera legítimo no sólo el uso sino también el abuso. Muchos consumidores creen que sólo tendrían un problema con las drogas si éstas afectaran a otros aspectos de la vida como el trabajo".

Estos dos factores juntos pueden resultar fatales, pero no se acaba aquí el problema, porque el 80% de la población está convencida de que es fácil o muy fácil conseguir drogas. Y el 67% cree que drogarse aporta algunos beneficios. Esto indica una tendencia a banalizar los riesgos y a propagar una visión más benévola y positiva de las drogas.

Otro elemento relevante es que cuando se les pide a los ciudadanos que evalúen la peligrosidad de las drogas, por primera vez el cannabis aparece al final de la lista, por detrás del alcohol y el tabaco, lo cual indica que para muchos jóvenes prácticamente no hay diferencia entre esta droga y las legales. "La consideran bastante manejable, inocua, segura, natural y ecológica, una creencia falsa que seguramente se debe a la mala interpretación que se hace de sus cualidades terapéuticas", afirma Megías.

En cuanto a los tipos de droga, "el consumo de heroína ha disminuido en favor de la cocaína y las drogas de síntesis. Es más, en nuestro centro el 90% de las personas que ahora solicitan tratamiento consumen cocaína, a pesar de ser considerada una de las más peligrosas". Y en Cataluña se ha pasado del 1% en 1987 al 28,8% actual. "Aparte del problema que representa la adicción en sí misma, el 8% de los consumidores de cocaína llegan a desarrollar psicosis, un trastorno mental grave" apuntilla Fábregas.