Un buen truquillo es tener un bote de vidrio de la medida adecuada para poder poner las piezas de la válvula, y/o boquilla en alcohol. Cuando toque limpieza, se desmonta todo y se sumerge en ese baño. Después de un rato prudencial, se sacan las piezas, se secan y montan con un nuevo globo. El bote se cierra hasta el próximo uso.
Cuando el alcohol empieza a no limpiar, es el momento de filtrarlo (por ejemplo, a través de un papel de filtro de cafetera), para eliminar partículas de hierba que siempre quedan. Se recoge el alcohol filtrado, se deja evaporar y alehop! se recupera un poco de aceite

. En el colmo del reciclaje,
al principio llegué a lavar las muy pegajosas paredes internas del globo usado con una pequeña cantidad de alcohol, que luego añadía al del bote de vidrio.
Y ya puestos con el bote de vidrio, va bien tener cerca del Volcano uno (sin tapa) de la medida adecuada para dejar en el reposando la boquilla (con el globo), sin que se cuele.
Saludos.